depilación laser

La depilación láser es conocida entre quienes buscan liberarse de la depilación tradicional y las personas que por características hormonales, genéticas y la edad desean una solución definitiva al problema del vello.

Los resultados en depilación no son iguales en todas las personas. Están condicionados por factores como la edad y el momento hormonal, las características del pelo y de la piel y las disfunción hormonales.

Dentro de este último el síndrome de ovario poliquístico condiciona que la paciente tenga niveles elevados de hormonas masculinas que provocan un estímulo constante sobre sus folículos pilosos, incluida la cara y cuello.

Tras cada de sesión láser el depilado se mantiene durante más tiempo y con una mejoría estética evidente.

Láser para depilación facial, corporal e íntima garantiza la forma más efectiva, duradera y segura posible.

La diferencia entre la depilación con láser y luz pulsada

La diferencia fundamental entre el láser y la luz pulsada (IPL) es el tipo de luz.

La luz pulsada (IPL) consiste en una fuente de luz pulsada de banda ancha, mientras que el láser es una fuente de luz coherente monocromática.

Ambos métodos se dirigen a la melanina del folículo del pelo y cabe esperarse resultados permanentes de ambos tratamientos. El tratamiento profesional con láser funciona de forma más selectiva, lo que permite concentrar una gran cantidad de energía en el folículo del pelo en lugar de en la piel circundante.

La fuerza, la cantidad y el color del vello son factores determinantes en la efectividad del tratamiento, mientras que el método desempeña un papel menos importante, sea láser o disparos de luz pulsada.

Otros tipos de depilación como la cera, máquinas depiladoras y los hilos son soluciones temporales arrancando o cortando el vello de forma superficial.